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| PIPO MANCERA. |
Este sábado 29 de agosto se cumplen 15 años de la muerte de Nicolás “Pipo” Mancera, uno de los conductores más importantes de la televisión argentina. Murió en Buenos Aires el 29 de agosto de 2011, a los 80 años, como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.
Pero hablar de Mancera es mucho más que recordar una fecha. Es volver a una época en la que la televisión comenzaba a ocupar un lugar central en los hogares argentinos y en la que un conductor podía transformar una tarde cualquiera en un verdadero acontecimiento.
El nacimiento de “Sábados Circulares”
José Nicolás Mancera había nacido el 20 de diciembre de 1930. Antes de convertirse en una estrella televisiva, trabajó como periodista cinematográfico y pasó por distintos medios, además de incursionar en la radio, el cine y la producción.
A comienzos de los años 60 tuvo una idea que, para aquella época, parecía arriesgada: realizar un programa que ocupara buena parte de la tarde del sábado y que combinara distintos géneros y espectáculos.
El 6 de enero de 1962 nació Circulares con Mancera. El proyecto rápidamente se transformó en un éxito y, desde 1964, pasó a llamarse Sábados Circulares con Mancera. El programa permaneció al aire hasta 1974 y llegó a tener emisiones de varias horas de duración.
El formato era novedoso para la televisión argentina: entrevistas, música, humor, actualidad, espectáculos y situaciones inesperadas podían convivir en una misma emisión. Mancera incluso estaba dispuesto a ponerse él mismo en situaciones de riesgo con tal de generar impacto en la pantalla.
Por su programa desfilaron algunas de las figuras más importantes de la época, tanto argentinas como internacionales. Sophia Loren, Alain Delon, Marcello Mastroianni, Pelé, Raphael, Joan Manuel Serrat y Sandro, entre muchos otros, pasaron por Sábados Circulares.
El día que entrevistó a Maradona
Uno de los momentos más recordados de la carrera de Mancera ocurrió en 1971.
Por entonces, Diego Armando Maradona era apenas un chico de 10 años que hacía malabares con una pelota. Mancera lo llevó a la televisión y lo entrevistó cuando todavía estaba muy lejos de convertirse en el ídolo mundial que sería años después.
En aquella entrevista, Maradona hablaba de su sueño de jugar algún día un Mundial. Años después, aquellas imágenes adquirieron un valor histórico extraordinario y se transformaron en uno de los grandes documentos de la televisión argentina.
Una televisión en la que había que arriesgarse
Mancera entendía la televisión como un espectáculo en el que todo podía suceder. A lo largo de sus programas realizó pruebas de escapismo, cámaras sorpresa y hasta se involucró personalmente en situaciones de riesgo.
Según los recuerdos de la época, llegó a protagonizar experiencias como tirarse en paracaídas o participar de números con animales. Esa disposición a exponerse frente a las cámaras fue una de las características que lo diferenciaron de otros conductores.
También fue uno de los grandes impulsores del llamado formato “ómnibus”, es decir, programas de varias horas que reunían diferentes contenidos y espectáculos en una misma emisión. Ese modelo tendría una enorme influencia en la televisión argentina de las décadas siguientes.
Los años difíciles
La historia de Mancera también tuvo momentos de enorme dificultad.
Después del golpe militar de 1976, tuvo que abandonar el país y pasó varios años en el exterior, entre Francia, Italia, Brasil y Estados Unidos. Cuando regresó a la Argentina, con el retorno de la democracia en 1983, intentó volver a la televisión con Videoshow, aunque el programa tuvo una breve duración.
En los años siguientes atravesó además un período personal muy difícil. La muerte de su primera esposa, María del Rosario Calviño, en 1989, lo afectó profundamente. Con el tiempo volvió a formar pareja con Esther Ferrando, quien había trabajado como coreógrafa de Sábados Circulares.
A pesar de los golpes, su trayectoria continuó siendo reconocida. En 1996 recibió el Premio Martín Fierro a la trayectoria, en reconocimiento a una carrera que ya formaba parte de la historia de la televisión argentina.
El último regreso
En 2007, Mancera volvió a la pantalla con una nueva versión de Sábados Circulares, esta vez por Crónica TV. La experiencia no consiguió repetir el fenómeno de décadas anteriores, pero significó su regreso a un medio al que había dedicado buena parte de su vida.
Cuatro años después, el 29 de agosto de 2011, murió en su casa de Buenos Aires.
Tenía 80 años.
Quince años después, su legado permanece
A 15 años de su muerte, el nombre de Pipo Mancera sigue asociado a una manera de hacer televisión que hoy parece difícil de imaginar: programas de varias horas en vivo, grandes figuras internacionales, entrevistas inesperadas, números musicales, humor, riesgo y un conductor dispuesto a hacer prácticamente cualquier cosa para entretener al público.
- Sábados Circulares* no fue simplemente un programa exitoso. Fue un formato que marcó una época y que ayudó a definir buena parte de la televisión argentina posterior.
Mancera alguna vez sostuvo que no le gustaba que lo llamaran “pionero”, porque la televisión argentina ya existía antes de su llegada. Sin embargo, su influencia resulta difícil de discutir. Fue uno de los hombres que más profundamente modificaron la manera de entender un programa de televisión en la Argentina.
Quince años después de su partida, cada vez que se habla de los grandes conductores de la televisión argentina y de aquellos programas que quedaron en la memoria colectiva, inevitablemente aparece su nombre.
Pipo Mancera murió hace 15 años, pero los sábados que ayudó a inventar todavía forman parte de la historia de la televisión argentina.

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