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    A 81 AÑOS DEL NACIMIENTO DE SANDRO: EL GITANO QUE CONVIRTIO SU VOZ Y SUS MOVIMIENTOS EN UNA LEYENDA

    SANDRO.
    Roberto Sánchez nació el 19 de agosto de 1945 en Buenos Aires. De Valentín Alsina al mundo, construyó una carrera extraordinaria como cantante, compositor y actor. A 81 años de su nacimiento, Sandro continúa siendo una de las figuras más queridas de la cultura popular argentina.

    Hay artistas que dejan canciones. Hay otros que dejan una época. Y después está Sandro.

    Este miércoles 19 de agosto se cumplen 81 años del nacimiento de Roberto Sánchez, el hombre que se convertiría en Sandro de América, uno de los máximos ídolos de la música popular argentina y latinoamericana. Nacido en la Maternidad Sardá, en la Ciudad de Buenos Aires, el futuro "Gitano" pasó su infancia y adolescencia en Valentín Alsina, donde comenzó a construir, casi sin saberlo, el personaje que años más tarde conquistaría escenarios de todo el continente.

    Hijo de Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo, Roberto creció en un hogar humilde y desde muy chico sintió una fascinación especial por la música. Uno de sus grandes ídolos fue Elvis Presley, a quien admiraba profundamente y cuya influencia marcó sus primeros pasos artísticos.

    Su debut frente al público ocurrió siendo apenas un adolescente. En un acto escolar relacionado con el 9 de Julio, imitó a Elvis Presley y recibió una ovación que terminaría siendo, de alguna manera, la primera señal de una carrera que parecía destinada a ser diferente.

    De Valentín Alsina al nacimiento de Sandro

    Antes de convertirse en una estrella, Roberto Sánchez fue un joven de barrio que tuvo distintos trabajos y que, paralelamente, buscaba abrirse camino en la música. A los 13 años consiguió su primera guitarra y poco después comenzó a formar grupos musicales. Entre ellos estuvieron Trío Azul, Los Caribe y Los Caniches de Oklahoma, agrupación que posteriormente se transformaría en Los de Fuego.

    También por aquellos años apareció el nombre que lo acompañaría para siempre.

    Sus padres habían querido llamarlo Sandro, pero el Registro Civil no autorizó ese nombre al momento de su nacimiento. A comienzos de los años 60, Roberto decidió recuperarlo como nombre artístico. Así nació oficialmente Sandro, mientras que el apodo de "Gitano" quedó asociado a sus raíces familiares y se transformó en una de las marcas más reconocibles de su identidad artística.

    El rock, los escenarios y la transformación en ídolo

    En sus primeros años, Sandro estuvo profundamente ligado al rock and roll. Con Los de Fuego interpretó canciones que ayudaron a instalar el rock en castellano entre el público argentino.

    Pero Sandro no se quedó en un solo género.

    Con el paso del tiempo fue construyendo un estilo propio y se convirtió en uno de los grandes referentes de la canción romántica en español. Su voz, su manera de interpretar y, especialmente, su presencia escénica lo diferenciaron de cualquier otro artista.

    Canciones como "Rosa, Rosa", "Dame fuego", "Porque yo te amo", "Penumbras", "Tengo", "Trigal" y "Una muchacha y una guitarra" quedaron incorporadas para siempre al cancionero popular. Su repertorio atravesó generaciones y permitió que su música llegara mucho más allá de la Argentina.

    Uno de los grandes hitos de su carrera llegó en 1970, cuando se presentó en el Madison Square Garden de Nueva York. Fue el primer latinoamericano en cantar en ese escenario, en una transmisión que además tuvo carácter histórico por realizarse vía satélite.

    "Las nenas" y un fenómeno que trascendió la música

    La relación entre Sandro y sus admiradoras merece un capítulo aparte.

    Sus seguidoras, conocidas cariñosamente como "las nenas", construyeron alrededor del artista una verdadera comunidad de admiración y afecto. Durante décadas lo acompañaron en sus presentaciones, celebraron sus cumpleaños y mantuvieron viva su figura incluso después de su muerte.

    La casona de Banfield donde Sandro vivió durante sus últimos años terminó convirtiéndose en un lugar de culto para sus seguidores. Allí, especialmente durante sus cumpleaños, se concentraban cientos de admiradoras para homenajear al ídolo.

    Ese vínculo no fue simplemente el resultado de la fama. Sandro entendía profundamente el valor del escenario y la conexión con su público. Para él, actuar significaba mucho más que cantar: era ponerse en contacto con quienes habían convertido sus canciones en parte de sus propias historias.

    Cine, televisión y una carrera enorme

    Sandro tampoco limitó su actividad artística a la música. Participó en numerosas películas y construyó una importante carrera cinematográfica, convirtiéndose también en una figura reconocida de la pantalla grande.

    A lo largo de su trayectoria publicó 52 álbumes originales y vendió millones de discos. También recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Grammy Latino a la trayectoria profesional en 2005.

    Su influencia fue tan grande que incluso canciones como "Tengo" quedaron incorporadas dentro de la historia del rock argentino y de la música popular.

    Los últimos años y la despedida

    Los últimos años de Sandro estuvieron marcados por problemas de salud que fueron limitando progresivamente sus apariciones públicas. Su última presentación en vivo tuvo lugar en 2004, después de una extensa carrera sobre los escenarios.

    En noviembre de 2009 recibió un trasplante cardiopulmonar en Mendoza. Sin embargo, su recuperación no fue posible y Roberto Sánchez murió el 4 de enero de 2010, dejando atrás una trayectoria que ya había adquirido dimensiones de mito.

    Tenía 64 años.

    81 años después, Sandro sigue presente

    Hoy, a 81 años de su nacimiento, resulta difícil hablar de Sandro solamente en pasado.

    Sus canciones continúan sonando. Sus películas siguen formando parte de la memoria colectiva. Sus gestos, su vestuario, su particular manera de moverse sobre un escenario y aquella inconfundible voz permanecen instalados en la cultura popular argentina.

    Pero quizás la mayor prueba de su vigencia esté en algo mucho más sencillo: todavía hay personas que escuchan "Rosa, Rosa", "Porque yo te amo" o "Penumbras" y sienten que la canción les habla directamente.

    Roberto Sánchez nació en una familia humilde de Valentín Alsina y terminó convirtiéndose en Sandro de América. Fue rockero, cantante romántico, compositor, actor, ídolo de multitudes y, por encima de todo, un artista que consiguió algo que muy pocos alcanzan: transformar su nombre en una parte de la memoria de varias generaciones.

    A 81 años de su nacimiento, el Gitano sigue cantando. Y mientras sus canciones continúen sonando, Sandro seguirá siendo eterno.

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