![]() |
| MERCEDES SOSA. |
Haydée Mercedes Sosa creció en una familia humilde. Hija de un obrero del ingenio azucarero y de una lavandera, comenzó a cantar siendo adolescente y dio sus primeros pasos artísticos bajo el seudónimo de Gladys Osorio, con el que ganó un concurso en una radio de Tucumán. A partir de allí inició un camino que la llevaría a convertirse en una de las voces más reconocidas del mundo.
Su carrera dio un giro decisivo en la década de 1960 al integrarse al Movimiento del Nuevo Cancionero, impulsado junto a Oscar Matus, Armando Tejada Gómez y otros referentes de la cultura popular. Poco después, en el histórico Festival de Cosquín de 1965, Jorge Cafrune la invitó a subir al escenario cuando aún era prácticamente desconocida. Aquella actuación marcó el comienzo de una trayectoria extraordinaria.
Mercedes Sosa nunca fue solamente una cantante. Ella prefería definirse como "cantora", porque entendía que el arte también debía expresar el sentir de los pueblos. Su interpretación de clásicos como Gracias a la vida, Alfonsina y el mar, Todo cambia, Como la cigarra, Solo le pido a Dios, Canción con todos y La maza trascendió fronteras y convirtió esas obras en verdaderos himnos latinoamericanos.
Durante la última dictadura militar argentina fue perseguida, censurada y detenida en pleno recital en la ciudad de La Plata junto al público que asistía al concierto. Ese episodio la obligó a exiliarse primero en Europa y luego en distintos países de América. Su regreso a la Argentina, en 1982, con la histórica serie de conciertos en el Teatro Ópera de Buenos Aires, se transformó en uno de los grandes acontecimientos culturales de la recuperación democrática.
A lo largo de su carrera compartió escenario con artistas de distintas generaciones y estilos, desde Ariel Ramírez, Atahualpa Yupanqui y León Gieco hasta Charly García, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati, Joan Manuel Serrat, Caetano Veloso, Silvio Rodríguez, Shakira y Andrea Bocelli, demostrando que su música no conocía fronteras ni géneros.
Mercedes Sosa falleció el 4 de octubre de 2009, a los 74 años, dejando un legado artístico y humano inmenso. Su despedida convocó a miles de personas que se acercaron al Congreso de la Nación para rendirle homenaje, confirmando el lugar único que ocupa en la memoria colectiva de los argentinos.
Hoy, a 91 años de su nacimiento, su voz continúa emocionando y acompañando a nuevas generaciones. Sus canciones siguen sonando en escenarios, escuelas, peñas y hogares de toda América Latina, recordándonos que la música también puede ser memoria, identidad y resistencia.
Porque, como ella misma decía: "Cantante es el que puede; cantor es el que debe." Una frase que resume el espíritu de una artista eterna, cuya voz sigue siendo patrimonio de los pueblos latinoamericanos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario