![]() |
| GUSTAVO SOFOVICH Y MARIA ROSA FUGAZOT. |
"Se fue la última de una generación dorada. Todas las semanas la llamaba y charlábamos siempre. Creo que es la última de esa generación de monstruos del humor", contó emocionado.
Para él, la partida de René Bertrand fue el principio del fin de María Rosa. "La naturaleza del ser humano no es ver morir a un hijo sino que tu hijo te entierre a vos. No me imagino lo que debe ser ese dolor, lo que debía sentir. Ella no lo pudo llorar nunca. Cuando nos juntábamos, yo sentía que estaba delante de un roble pero por dentro, el dolor la fue carcomiendo".
Aunque Gustavo reconoció que el trabajo fue para María Rosa un gran sostén, siente que no fue suficiente para mantenerla a flote y poco a poco, su luz se fue apagando: "Ella no paraba, seguía ensayando, se ocupaba de sus nietos pero no quería ya comer. Se tendría que haber ido a vivir con Javier, su otro hijo... no pudo".
Y cerró con un dejo de nostalgia: "María Rosa era parte de ese grupo de grandes artistas como Olmedo, Porcel, Fidel Pintos, Rolo Puente... ya no queda ninguno. Recién hablaba con Fede Bal y le decía que quedaba su vieja y nada más".

No hay comentarios:
Publicar un comentario