![]() |
| BETIANA BLUM Y MORIA CASAN. |
“No puedo creer que Betiana lo niegue. Yo la adoro”, lanzó de entrada, entre risas, dejando en claro que su tono oscilaba entre la ironía y el desconcierto. Sin embargo, rápidamente endureció su postura: “No puedo creer, qué negadora. Parece una comedia de alto nivel, como si ella nunca se enterara de lo que pasó”. Una frase que volvió a encender la tensión entre ambas figuras.
La polémica se originó cuando Moria contó que Blum le habría hecho devoluciones sobre su trabajo en escena, algo que la diva interpretó como una intromisión. Frente a la negativa de la actriz, redobló la apuesta: “Me dijeron que cada vez que va a un estreno da devoluciones que dañan a las personas”. Aunque aclaró que en su caso no le afectó, no dejó de marcar el punto: “A mí no me dañó nada, me hizo mucha gracia”.
Pero el eje del enojo de Moria fue claro: el momento y el contexto. “¿Para qué vas a dar devoluciones si nadie te las pidió?”, cuestionó con firmeza. Y profundizó sobre lo que implica su trabajo arriba del escenario: “Cuando uno termina una función de casi dos horas… das todo, tu esencia, tu espíritu. Después necesitás bajar la adrenalina, y que alguien venga al camarín es incómodo”.
En ese sentido, también desmintió una de las supuestas observaciones de Blum. “Lo más disparatado que le escuché decir es que ella vio en mí que me quería ir del escenario”, lanzó, para luego respaldarse en su presente profesional: “Si fuese así, el público, las críticas y los premios dirían otra cosa”. Una respuesta que busca validar su desempeño frente a cualquier cuestionamiento.
Además, dejó en claro que no existe un vínculo de confianza que habilite ese tipo de comentarios. “Yo no soy amiga de ella para que me diga lo que tengo que hacer”, disparó, marcando distancia. Y cerró con una frase que resume su postura: “No le des devoluciones a quien no te las pide, hacete la maestra en otro lado”.
Mientras Betiana Blum había optado por bajar el perfil y asegurar que “vive tranquila” y que no necesita este tipo de conflictos, Moria Casán eligió el camino opuesto: ironía, exposición y una defensa frontal de su lugar en escena. Así, lo que empezó como un comentario teatral ya se transformó en un duelo mediático que promete más capítulos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario